jueves, 5 de julio de 2007

LA VIDA EN LAS AULAS, PHILIP W. JACKSON, CAPITULO I

"LA VIDA EN LAS AULAS"
PHILIP W. JACKSON
TRADUCCION DE GUILLERMO SOLANA
CAPITULO I
LOS AFANES COTIDIANOS
Unos 35 millones de norteamericanos se disponen con un beso de sus seres queridos, recogen la bolsa con el almuerzo y los libros y parten a pasar el día en esa serie de recintos (que suman aproximadamente un millòn) conocidos como aulas de la escuela primaria. Este éxodo masivo del hogar a la escuela se realiza con un minimo de alboroto y fastidio. Son escasas las lágrimas (excepto quizá de los muy pequeños) y pocos los gritos de jubilo.
Para apreciar el significado de los hechos triviales del aula es necesario considerar la frecuencia de su aparición, la uniformidad del entorno escolar y la obligatoriedad de la asistencia diaria. Hemos de reconocer en otras palabras que los niños permanecen en la escuela largo tiempo, que el ambiente en que operan es muy uniforme y que están allí tanto si les gusta como si no. Cada uno de estos tres hechos, aunque aparentemente obvio, merece una cierta reflexión porque contribuye a que comprendamos la forma en que los alumnos sienten su experiencia escolar y la abordan.
La cantidad de tiempo que los niños pasan en la escuela puede ser señalada con una precisión considerable, aunque el significado psicológico de los números en cuestión sea materi enteramente distinta.
Si un alumno no falta un solo día del año, pasara poco mas de mil horas bajo la asistencia y tutela de los profesores. Si ha asistido a la escuela infantil y también lo ha hecho regularmente durante la enseñanza primaria, totalizara poco mas de 7.000 horas de clase cuando ingrese en la escuela secundaria.
Es difícil captar la magnitud de esas 7.000 horas a lo largo de 6 o 7 años de la vida de un niño. Por un lado, no resulta muy grande en comparación con el numero total de horas vividas por el niño durante esos años; ligeramente poco mas de una décima parte de su vida ( cerca de un tercio de las horas en que ha permanecido durmiendo en ese tiempo).
Por otro lado, al margen del sueño y quizá del juego, no existe otra actividad que ocupe tanto tiempo del niño como la que supone su asistencia a la escuela. Aparte del dormitorio ( en donde tiene los ojos cerrados durante la mayor parte del tiempo) no existe un recinto en que pase tanto tiempo como en el aula. Desde los 6 años, la visión del profesor le resultara mas familiar que la de su padre y posiblemente la de su madre.
Para sumar tanto tiempo en la iglesia como el que ha pasado un chico de sexto curso en las aulas, deberíamos permanecer en el templo los domingos completos durante mas de 24 años. O si preferimos nuestra devoción en dosis mas pequeñas, tendríamos que dedicar los domingos una hora a la iglesia durante 150 años, antes de que el interior de un templo se nos hiciera tan familiar como es la escuela para un chico de 12 años. Al margen del hogar y la escuela, no existe otro entorno físico en el que se congreguen personas de todas las edades con tanta regularidad como en la iglesia.
Quienes visitan ambas se hallan en un entorno estable y muy convencional. El hecho de una exposición prolongada en uno y otro ambiente incrementa su significado cuando empezamos a refelexionar sobre los elementos de repetición, redundancia y acción ritualista que se experimentan allí.
Aunque entrase a medianoche o en cualquier momento en que las actividades desarrolladas no revelasen su función, no tendría dificultad alguna en suponer lo que se hacia alli. Incluso desprovistas de gente, una iglesia es una iglesia y un aula es un aula.
Tanto si el alumno va del primero al sexto curso sobre suelos de losetas o de madera, como si pasa el día frente a una pizarra negra o verde, eso no es tan importante como el hecho de que sea muy estable el entorno en donde transcurren para el seis o siete años.
Es posible que se estructuren los tableros de anuncios pero nunca se eliminaran: se dispondrán de otro modo los asientos pero tendrán que seguir siendo treinta; es posible que la mesa del profesor tenga una nueva forma pero allí seguirá, tan permanente como los mapas enrollables, la papelera y el sacapuntas en el borde de la ventana.
Incluso los olores de la clase suelen parecerse bastante. Puede que las escuelas utilicen marcas distintas de cera y detergentes, pero todas contienen al parecer ingredientes similares, una especie de olor universal, creador de un ambiente que impregna todo el edificio. Tras las mismas mesas se sientan los mismos alumnos, frente a la pizarra familiar junto a la que se halla el no menos familiar profesor. Hay desde luego cambios; vienen y se van algunos alumnos durante el año.
- La practica de asignar sitios permite al docente o a un alumno comprobar la asistencia con una mirada. Generalmente un rápido vistazo es suficiente para determinar quien esta y quien falta. La facilidad con que se realiza este proceso revela, con mayor elocuencia que cualquier palabra, lo acostumbrado que esta cada miembro del aula a la presencia de otro miembro.
- Solo en las escuelas pasan varias horas 30 o mas personas, literalmente codo con codo.
- Un aspecto final de la estabilidad experimentada por los jóvenes alumnos es la calidad ritualista y cíclica de las actividades realizadas en el aula. El horario cotidiano por ejemplo, se divide en secciones definidas durante las cuales es preciso estudiar materias especificas o realizar actividades concretas. El contenido del trabajo cambia con seguridad de un día a otro y de una semana a la siguiente y, en este sentido, existe una variedad considerable dentro de la estabilidad.
- Cada una de estas actividades principales se ejecuta conforme a unas normas que suelen ser muy precisas y que supuestamente entenderán y obedecerán los alumnos. Por ejemplo, no hablar en voz alta durante el trabajo individual, no interrumpir a alguien durante los debates, atender al propio papel durante los exámenes, alzar la mano cuando se quiere formular una pregunta. Incluso en los primeros cursos, estas reglas son tan bien comprendidas por los alumnos (aunque no hayan sido completamente interiorizadas) que el profesor solo tiene que formular unas indicaciones abreviadas (escasas voces, la mano porfavor) cuando percibe una transgresión.
- Se trata de un entorno bastante estable, en donde los objetos físicos, las relaciones sociales y las actividades principales siguen siendo los mismos día tras día, semana tras semana e incluso, en ciertos, aspectos, año tras año.
- Por otro lado se dice que los pequeños deben estar en la escuela tanto si les gusta o quieren como si no. A este respecto los estudiantes poseen algo en común con los miembros de otras dos de nuestras instituciones sociales con asistencia obligatoria: las prisiones y los hospitales mentales. El escolar como el adulto encerrado, es en cierto sentido un prisionero. Debe aceptar el carácter inevitable de su experiencia. Ha de desarrollar también estrategias para abordar el conflicto que frecuentemente surge entre sus deseos e intereses naturales, por un lado, y las expectativas institucionales por otro.
- Son muchos los niños de 7 años que acuden contentos a la escuela y, como padres y profesores, nos alegramos de que así sea, pero estamos preparados para imponer la asistencia a aquellos que muestren mayor aversión.
- Se ha observado que existen tres hechos triviales que hasta el mas pequeño debe aprender a abordar y a los que cabe presentar con las palabras clave masa, elogio y poder.
- Aprender a vivir en el aula supone, entre otras cosas, aprender a vivir en el seno de una masa. Ya se ha mencionado esta verdad tan simple, pero requiere una explicación mas amplia. La mayor parte de las actividades realizadas en la escuela se hacen con otros o, al menos, en presencia de otros y esto tiene profundas consecuencias para la determinación de la calidad de vida de un alumno.
- Los profesores son, desde luego mas poderosos que los alumnos, en el sentido de poseer una mayor responsabilidad en la conformación de los acontecimientos del aula y esta clara diferencia en autoridad es otro rasgo de la vida escolar que deben aprender a considerar los estudiantes.
- Así pues los alumnos se enfrentan, principalmente, de tres maneras: como miembros de una masa, como receptores potenciales de elogios o repròches y como peones de las autoridades institucionales.
-Se dice que el profesor llega a tener hasta mil interacciones personales con los alumn
- Entre las tareas que consumen tiempo al docente están: la tarea de distribuir los recursos materiales se halla estrechamente relacionada con la de otorgar privilegios especiales a alumnos que los merecen. En las escuelas primarias es normalmente el profesor quien asigne deberes ambicionados como el de participar en el grupo de seguridad del trafico, manejar el proyector cinematográfico, sacudir los borradores o distribuir material, así como servir como cumplidor oficial del horario. Pero incluso cuando el día escolar esta mecánicamente marcado por tañidos y zumbidos, el profesor no queda enteramente relevado de su responsabilidad de observar el reloj.
Tal conducta nos recuerda, sobre todo, que las cosas suceden a menudo no porque los alumnos las deseen sino porque ha llegado el momento de que se produzcan.
- Si se permitiese a los alumnos continuar con una materia hasta que se cansasen de ella, nuestro currículum presente tendría que ser drásticamente modificado. Uno de los resultados inevitables del control del trafico es la experimentación de la demora.
- En la mayoría de las escuelas de primaria los estudiantes se ponen en fila varias veces al día. Normalmente toda la clase se coloca así para el recreo, el almuerzo y la salida; y luego existen las pequeñas colas constituidas de modo esporádico ante las fuentes para beber, los sacapuntas y cosas por el estilo. Así pues, se forman colas invisibles incluso durante los llamados debates libres.
-Una imagen frecuente en los cursos inferiores es aquella en que un profesor trabaja con parte de la clase, normalmente un grupo de lectura,mientras que el resto realiza sus trabajos en sus lugares respectivos. No es raro que estos concluyan su tarea antes de que el profesor haya terminado con el grupo. En tales circunstancias, tampoco es infrecuente que el profesor advierta a los estudiantes que "busquen algo que hacer" hasta que sea tiempo de iniciar una nueva actividad. Es posible que estos alumnos obedezcan al profesor y que parezca así que están atareados.
- Un ejemplo de los tipos de demora que pueden observarse en el aula corresponde a la situación en la que se asigna al grupo un problema que resolver o un ejercicio para terminar y algunos estudiantes acaban mucho antes que los otros. En esas ocasiones puede oírse preguntar al profesor: "¿Cuantos necesitan tiempo?"; u ordenar: "Levantad la mano cuando hayáis acabado".
Es posible que este tiempo de demora sea solo unos segundos, pero se produce con mucha frecuencia en algunas clases.
- El rechazo de un deseo es el resultado ultimo de muchas de las demoras que tienen lugar en el aula. Aveces se ignora la mano alzada, en algunas ocasiones no se atiende a la pregunta formulada al profesor y en otras se niega el permiso solicitado.
- Es cierto quizá que la mayoría de estos rechazos son psicologícamente triviales considerados de un modo individual. Pero estimados en forma acumulativa, crece su significado. Y, al margen de que estén justificados o no, ponen en claro que parte del aprendizaje de la vida en la escuela supone aprender a renunciar a deseos y a esperar a que se cumplan.
- Interrupciones de muchos tipos crean un tercer rasgo de la vida en el aula que procede, al menos en parte, de las condiciones sociales de hacinamiento. Durante las sesiones de grupo, los comentarios irrelevantes, la mala conducta y visitantes ajenos portadores de mensajes rompen a menudo, la continuidad de la lección. Cuando el profesor trabaja de manera aislada con un estudiante pequeñas interrupciones, muchas veces en forma de otros alumnos que acuden en demanda de orientación, son la regla mas que la excepción.
- Si los profesores aguardasen siempre a que hubieran terminado los alumnos una actividad antes de empezar otra, la jornada escolar resultaría interminable.
- Otro aspecto relacionado con los fenómenos generales de distracciones e interrupciones es la repetida demanda de que el alumno ignore a los que tiene alrededor. Así en cierto modo, los alumnos deben comportarse como si estuviesen solos cuando la realidad es bien distinta.
- Los adultos encuentran con tanta frecuencia condiciones de soledad social que es probable que les pase desapercibido su especial significado en el aula de primaria. Hemos aprendido a ocuparnos de nuestros propios asuntos en fabricas y oficinas, a permanecer callados en bibliotecas y a reservarnos nuestros pensamientos mientras viajamos en los transportes colectivos.
- La asistencia al aula no es voluntaria, como sucede en muchas otras situaciones sociales. Los alumnos están allí tanto si les gusta como si no y, a menudo, tampoco eligen el trabajo en el que se supone han de concentrarse. Así es probable que la tendencia a comunicarse con los demás sea algo mas fuerte en clase que en otras situaciones de hacinamiento.
- No podemos determinar, en otras palabras, como reaccionara un estudiante especifico ante las limitaciones impuestas en el aula. Solo es posible identificar grandes estilos adaptativos que pueden emplearse para caracterizar a un numero considerable de alumnos.
- La virtud se contiene en una sola palabra: PACIENCIA. Carentes de esa cualidad, la vida podría ser angustiosa para quienes han de pasar el tiempo en nuestras prisiones, fabricas, oficinas y escuelas. En un cierto sentido tienen también que aprender a sufrir en silencio. En otros terminos, se espera de ellos que soporten estoicamente los continuos rechazos, demoras, e interrupciones de sus anhelos y deseos personales.
- La paciencia se determina mas claramente por lo que el sujeto no hace por lo que hace. Un hombre paciente es el que no actúa de una determinada manera, incluso aunque lo desee. Es aquel que puede soportar la tentación de gritar o de quejarse aunque esta sea fuerte. Así la paciencia se refiere sobre todo al control del impulso o a su abando
- Volviendo a la situación en nuestras escuelas, podemos advertir que, si los alumnos han de enfrentarse equilibradamente con las exigencias de la vida en el aula, tienen que aprender a ser pacientes. Esto significa que deben ser capaces, al menos por un tiempo, de desligar sus sentimientos de sus acciones. Aceptaran el hecho de que no se les conceda la palabra durante un debte en grupo, pero deben seguir solicitandola.
- Si impulsivamente se cuela en la fila, es probable que sus condiscipulos se quejen de su egoísmo o de que hace trampa. Si pasa a un estado de manifiesto retraimiento es muy posible que su profesor le fuerce a volver a una participación activa.
- Mientras estudiosos del curricúlum y técnicos educativos tratan de experimentar nuevos contenidos de los cursos y nuevos métodos de instrucción, el hacinamiento en el aula puede resultar perturbador.
Mucho antes de llegar a la edad escolar, cada niño experimenta el dolor del fracaso y el jubilo del exito; pero sus logros, o la ausencia de estos, no se hacen oficiales hasta que ingresa en el aula. A partir de entonces se acumula poco a poco un registro semipublico.
- Los exàmenes son tan caracteristicos del ambiente escolar como los libros de texto o los trozos de tiza.
- La fuente principal de evaluacion en el aula es, sin duda, el profesor.
- Se le exige continuamente que formule juicios sobre el trabajo y la conducta de los alumnos.
- Nadie que haya observado una clase de primaria durante un tiempo mas o menos prolongado habra dejado de sentirse impresionado por el numero9 de veces que el profesor realiza esta funcion.
- Con frecuencia, en la mayoria de las aulas los alumnos llegan a saber cuando las cosas son acertadas o erroneas, buenas o malas, bonitas o feas, en muy buena parte como resultado de lo que les dice el profesor.
- A menudo participan tambien los compañeros. Aveces se permite intervenir a toda la clase en la evaluacion del trabajo de un estudiante, como cuando el profesor pregunta: ¿ Quien puede corregir a billy? o ¿Cuantos creeis que Shirley ha leido esa poesia con suficiente entonacion?. Otras veces la evaluacion se produce sin que la sucite el profesor, como cuando un error manifiesto provoca la risa o una actuacion sobresaliente los aplausos.
- Cuando un alumno no puede escribir ninguna de las palabras de un test de ortografia estima su fracaso aunque el profesor no vea el papel.
- Cuando un estudiante opera en la pizarra sobre un ejemplo aritmetico, puede saber que su respuesta es correcta aunque el profesor no se moleste en decirselo.
- Pronto llega a comprender, por ejemplo , que no siempre se le comunican algunos de los juicios mas importantes sobre el o su trabajo.
- Varios de estos juicios secretos se transmiten a los padres; otros, como CI y los resultados de tests de personalidad quedan reservados al analisis exclusivo de los responsables escolares.
- Los juicios formulados por los compañeros circulan a menudo bajo la forma de habladurias o son transmitidos a personas de autoridad por los "chavitos". Antes de llevar mucho tiempo en la escuela, el estudiante debe adaptarse al hecho de que se digan muchas cosas de el a su espalda.
- En la escuela primaria sobre todo, los alumnos son a menudo elogiados o censurados en presencia de sus compañeros. A veces se muestran unos trabajos perfectos o unos "buenos" dibujos para que todos los vean.
-La mala conducta suscita sanciones negativas que se pueden apreciar con frecuencia. Antes de que haya transcurrido gran parte del año escolar se conoce publicamente en la mayoria de las aulas, la identidad de los alumnos "buenos" y "malos". Y esta claro que estos limites parecen ser suficientes en la mayoria de las evaluaciones oficiales. Pero existen al menos otros dos referentes de evaluacion muy comunes en las clases de primaria. Uno centrado en la adaptacion del estudiante a las expectativas institucionales; el otro en su psesion de rasgos especificos del caracter.
- La conducta del alumno en clase contribuye en gran medida a la reputacion que logra entre los demas como listo o tonto, timido o fanfarron, favorito del profesor o chico normal.
- Las amistades en clase y la popularidad o impppularidad generales se fundamentan considerablemente en esas estimaciones.
- La mayoria de las evaluaciones referidas a la salud psicologica del alumno no se comunican a este y a menudo, ni siquiera a sus padres. Sin embargo, con bastante frecuencia, se hacen publicos juicios menos profundos.
- Cuando se elogia a un alumno por responder bien aq una pregunta del profesor puede parecer que se le grafica solo por dar la contestacion oportuna. Pero se trata, sin duda, de algo mas . Si el docente hubiera descubierto que el niño obtuvo la respuesta unos segundos antes, leyendo el trabajo de un compañero, le habria castigado en vez de elogiarlo. De igual modo, si hubiera lanzado la respuesta en vez de aguardar a que se le invitara a hablar, puede que las palabras de profesor hubiesen sido muy distintas. Asi lo que se premia no es solo la posesion de la respuesta oportuna sino tambien el modo en que esta se obtiene.
- La felicitacion del docente pretende inducir al alumno a que realice en el futuro ciertas conductas, pero no simplemente a que repita el conocimiento que se le acaba de enseñar.
- Por definicion, las evaluaciones connotan un valor. Ya que tanto el profesor como los compañeros pueden evaluar la conducta de un estudiante, son posibles los juicios contradictorios. Un acto especifico quiza sea elogiado por el docente y criticado por el resto de la clase o viceversa.
Ademas de acostumbrarse a una vida cuyos puntos fuertes y debiles se ven expuestos a menudo al analisis publico, los alumnos deben acostumbrarse tambien a examinar la fortaleza y la debilidad de sus compañeros. Asi se instruyen a los profesores para que se centren en los buenos aspectos de la conducta de un alumno y pasan por alto los malos.
- Asi es posible que a veces puedan pasarse por alto las respuestas correctas y los trabajos perfectos de alumnos que casi siempre trabajan bien con objeto de proporcionar a niños menos capacitados una oportunidad de complacerse con la admiracion del profesor.
- Aunque las practicas docentes corrientes facilitan la adaptacion del estudiante a la evaluacion, aun le resta a este una tarea. En otras palabras, ha de aprender como opera el sistema de premios de la clase y luego usar ese conocimiento para incrementar el flujo de gratificaciones hacia su persona. Una segunda tarea, si bien emprendida por los alumnos con diferntes grados de entusiasmo, consiste en tratar de difundir las eevaluaciones positivas y ocultar las negativas.
Una tercera tarea, que tambien puede interesar mas a unos estudiantes que a otros consiste en tratar de ganar la aprobacion de las dos audiencias al mismo tiempo. Para algunos el problema estriba en convertirse en un buen estudiante sin dejar de ser un buen compañero, en hallarse a la cabeza de la clase mientras se permanece en el centro del grupo. Yen la escuela ser bueno consiste principalmente en hacer lo que manda el profesor.
- Aprender a desenvolverse en la escuela supone, en parte, aprender a falsificar nuestra conducta.
-Si queremos que los niños sigan aprendiendo despues de abandonar el aula, asi expresa el razonamiento, seria oportuno restar gradualmente importancia a las notas y a otras gratificaciones "extinsecas" y centrarnos en lograr que el alumno obtenga sus principales satisfacciones de las propias actividades del aprendizaje.
Una de las primeras lecciones que debe aprender un niño es el modo ede cumplir con los deseos de los otros. Poco despues de advertir en que mundo se halla el recien nacido se hace consciente de uno de los rasgos principales de ese mundo: la autoridad del adulto. Cuando pasa del hogar a la escuela, la autoridad de los padres se complementa gradualmente con el control de los profesores , el segundo grupo mas importante de adultos en su vida. Pero la primitiva autoridad de los padres discrepa en varios aspectos importantes de la que conocera en la escuela.
-Los lazos emocionales entre padres e hijos son generalmente mas fuertes y duraderos. Eso no significa desde luego, que los alumnos nunca se sienten proximos a sus profesores y vieceversa.
- Sabemos que, aveces, la relacion de un niño con su profesor puede rivalizar en intensidad con la union entre el y su madre o su padre. Tmabien conocemos que ocasionalmente los docentes se sienten atraidos de un modo intenso en el aula hacia determinados alumnos. Pero la relacion dominante en el aula es bastante impersonal en comparacion con la que se desarrolla en el hogar.
- Los miembros de un hogar llegan a conocerse tanto fisica como psicologicamente de un modo que casi nunca acontece en el aula. Ademas los componentes de una familia comparten una historia personal.
- Los estudiantes deben aprender a recibir ordenes de unos adultos que no les conocen muy bien y a quienes ellos mismos tampoco conocen intimamente. Por primera vez en la vida del niño, el poder que tendra unas conseuencias personales para el esta en manos de alguien relativamente desconocido.
- Quiza una de las diferencias principales entre la autoridad de padres y de profesores, aunque no sea la mas obvia, radique en los propositos por los que se utiliza el poder.
- En general los padres se muestran principalmente restictivos. Su preocupacion principal, al menos durante los primeros años del niño es la de prohibir acciones, diciendole lo que no debe hacer. Durante los años preescolares la autoridad de los padres se caracterizan por las ordenes de "no" y "eso no se hace". Se trata de una autoridad cuyo objetivo fundamental es fijar los limites a los impulsos e intereses espontaneos, sobre todo cuando esos impulsos e intereses ponen en peligro al propio niño o amenazan con destruir algo de valor para los padres.
-En contraste, la autoridad del ´profesor es tan prescriptiva como restictiva. Los docentes se preocupan por fijar tareas a los alumnos y no se limitan simplemente a poner freno a una conducta indeseable. Su autoridad se caracteriza tanto por el "hazlo" como por el "no lo hagas".
- En el hogar, el niño debe aprender a detenerse; en la escuela a mirar y escuchar. Aunque rechace el titulo, el docente es el primer "jefe" del estudiante.
- El trabajador es una persona que cuando en cuando sienten la tentacion de abandonar su papel. Desde luego, a veces cede la tentacion, bien faltando un dia cuando las condiciones se hacen intolerables, bien dejando el empleo.
- Cualquier trabajador, sino le gusta su empleo, puede soltar sus herramientas y marcharse.
- Es posible que tampoco esta distincion agrade a los profesores y que protesten, insistiendo en que se encuentran en aulas "democraticas", pero en un sentido muy real sus responsabilidades guardan cierta semejanza con las de los funcionarios de prisiones.
- En algunas escuelas se exige a los alumnos se pongan de pie cuando el profesor entre, mientras en otras se les anima a llamarle por su nombre.
- La mayoria de los alumnos aprende a mirar y escuchar cuando se les dice a refrenar sus fantasias durante la lección.